11/28/2007

28



Un poderoso virus se propaga por toda Gran Bretaña tras la incursión en un laboratorio de un grupo de activistas de los derechos de los animales. Trasmitido a través de la sangre, el virus deja a los infectados de forma inmediata en un estado permanente de rabia asesina. En 28 días el país entero se verá afectado por la plaga; los supervivientes intentaran escapar de las adversidades, ya que el virus mortal no es la única amenaza que deberán combatir…
La secuela de esta película arranca seis meses después de que la propagación del virus haya aniquilado las Islas Británicas, el ejército de los Estados Unidos declara que ha ganado la guerra contra la infección, y que puede comenzarse la reconstrucción del país. Con el regreso de la primera oleada de refugiados, una familia consigue reencontrarse. Pero uno de los miembros guarda un terrible secreto sin ser consciente de ello. El virus aún no ha sido destruido y, en esta ocasión, es más peligroso que nunca...


La escena inicial de “28 días después” en la que el protagonista se despierta en un hospital y se encuentra en una ciudad vacía y silenciosa es memorable; un Londres apocalíptico que nos invita a la escalofriante reflexión de ponernos en su pellejo.
Tras la lucha por la supervivencia de un grupo de "no infectados", llega el momento con más peso en la película, con los protagonistas intentando escapar de algo más peligroso que el propio virus que desencadenó la tragedia: la sin razón de sus semejantes. Este es el ingrediente que hace de esta historia algo más que una banal historia de zombies.

”28 Semanas después”, se ha convertido en una de las pocas segundas partes que mejoran a su antecesora. Es sangrienta, salvaje, dinámica, reflexiva.....; es capaz de mantener una atmósfera de realismo a pesar de las concesiones al género. No hay buenos ni malos, todos tienen sus motivaciones y todas ellas son creíbles. Los refugiados tratan de sobrevivir como pueden, los marines tratan de contener el brote vírico, la médico busca soluciones clínicas, mientras los "infectados" hacen lo único que saben hacer: matar...


MUY BUENAS.

9 Comments:

Blogger Gwathadan said...

¡Escalofriante! No las he visto, pero solo de pensar en el argumento se me ponen los pelos de punta... o se me pondrían, si tuviera.

3:30 p. m.  
Blogger Glauca Maria said...

Vaya, pues habrá que verla.
Un abrazo

11:36 p. m.  
Blogger UMA said...

mm, tengo un gusto diferente por el cine, pero si llega a mis manos la verè.
Besos, Albert;-)

2:52 p. m.  
Blogger >> a l e x i s said...

Mmm... la primera me gustó más que la segunda, no sé...
Igual las dos están más que buenas para ver.
La actuación Robert Carlyle en la segunda parte me gustó. Aunque también hay algunas escenas muy buenas.
En fin, están buenas las recomendaciones.
Saludos.

8:47 p. m.  
Blogger Madame Vaudeville said...

Gracias por la recomendación.
Bloody kisses!

12:06 a. m.  
Blogger Hechicera said...

Una pelicula que habra que anotar en la agenda dl ocio

Besos bello

8:22 p. m.  
Blogger INSTANTS said...

Muy interesante el tema, y me llama bastante la atención y es por eso que me gusta mucho “doce monos”

Son tramas que producen ciertos resquemores , pero que sin duda cada vez se hacen escalofriantemente necesarios.....

3:54 p. m.  
Blogger Mr. TAS said...

elegante, completa y precisa crítica.

PD: genial despedida que me trae en mente uno de esos chistes maravillosamente estúpidos de ciertas noches desinhibidas.

-¿tiene magdalenas?
-señor, ¡¡muy buenas!!
-perdón; muy buenas, ¿tiene magdalenas?

11:58 a. m.  
Blogger Tamaruca said...

Lo único que saben hacer, ¿es matar? Esta peli se la regalaré a un amigo mío, que siempre me dice que lo único que sé hacer es joder, a ver si así, comparando...

;-)


¡Besitos!

7:36 p. m.  

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